El Rooibos procede de un arbusto de origen sudafricano.
Su infusión es de color rojizo y de un sabor muy agradable y recuerda en el fondo al gusto de las nueces.
Es ligeramente dulce aunque no contiene azúcar.
Con sus hojas y frutos seleccionados junto con el delicado aroma de la vainilla hacen de esta infusión un gusto para el paladar.